Estudia feliz y saludablemente: «¿Cómo escoger el repertorio adecuado?»

Este post es una parte de una serie de publicaciones alrededor de esta temática, a continuación te iré dejando los enlaces de todas las partes a medida que las vaya publicando:

  1. El chisme: mi historia personal, desafío, punto de quiebre y aceptar la imperfección.
  2. Procesos terapéuticos y profesores.
  3. La constancia, el auto-cuidado y técnicas de estudio.
  4. Repertorio, objetivos y sensaciones físicas al tocar.
  5. Te doy un montón de recursos gratuitos

En el último post conversamos sobre la constancia (te conté la historia de cómo aprendí a ser más constante), la importancia del auto-cuidado, sobre todo siendo músicos y teniendo que trabajar con nuestros cuerpos y te compartí una técnica de estudio muy simple que puedes aplicar desde hoy mismo. En este post te voy a sugerir qué debe incluir tu repertorio, y escribo sobre la importancia de revisar tus objetivos y sobre las sensaciones físicas al tocar.

Escoge el repertorio adecuado

Estudiar el repertorio adecuado es muy importante, sobre todo durante los años de formación. En mi opinión, un buen repertorio incluye:

  1. técnica (ejercicios y escalas)
  2. estudios y/o caprichos
  3. un buen balance entre obras que te gusten y que disfrutes y obras que te reten y que te permitan progresar y aprender cosas nuevas.
  4. obras de estilos y periodos diversos que te permitan explorar multiples facetas de tu instrumento.

Si sientes mucha resistencia con el repertorio que estás tocando y estudiando, convérsalo con tu profesor para poder encontrar un compromiso y escoger un programa que te mantenga motivado y a la vez que te rete y te ayude a avanzar. Si quieres conversar sobre eso, puedes reservar una clase de violín privada conmigo, ofrezco clases en línea y clases presenciales en Basilea y alrededores.

Con el tiempo vas a entender que hay ciertos periodos y estilos que te gustan más y con los que te sientes más a gusto (y puede incluso que decidas especializarte en cierto tipo de repertorio) y también vas a darte cuenta de que las cosas que en un principio te parecen imposibles, se van a volver cada vez más accesibles.

Puedes descubrir nuevo repertorio escuchando playlists y álbumes, mirando la programación de conciertos de tu ciudad o de tus músicos favoritos, yendo a tiendas de música, conversando con profesores y colegas y/o mirando partituras en bibliotecas y catálogos.

Revisa tus objetivos

Tener claro cuáles son tus objetivos ayuda muchísimo a motivarse y a practicar la disciplina, porque eso te mantiene conectado con las razones por las que amas hacer música y tocar un instrumento. Comienza contigo mismo, pregúntate:

¿Por qué estoy aprendiendo a tocar este instrumento?

Todas las razones son válidas: puede ser que sea porque quieres aprender a tocar una determinada pieza, puede ser porque quieres dedicarte profesionalmente a la música, puede ser porque te gusta un sonido en particular, puede ser cualquier cosa, no importa que tan pequeña o que tan grande sea. Saber por qué haces música y que fue lo que te motivó en primer lugar es tan importante. Aprender un instrumento siempre es retador y es muy sencillo verse absorbido en las responsabilidades del día a día y olvidarnos del amor por la música, que es siempre lo esencial.

Luego puedes hacer una lista de deseos, por ejemplo:

  1. quiero aprender esta obra de aquí a tal fecha
  2. quiero mejorar tal y tal técnica
  3. quiero hacer esta audición
  4. quiero tocar en tal concierto
  5. quiero adquirir un mejor instrumento
  6. quiero aprender esta técnica

Entre muchísimas otras cosas más. De nuevo, aquí todo vale. Puedes anotarlo todo y traerlo a tu profesor. Si necesitas ideas, checa este artículo (en inglés), del blog The Violinist, que da algunas ideas de resoluciones de año nuevo relacionadas al violín. Es importante que en tu lista de deseos incluyas absolutamente todo, aunque te parezca descabellado. Ya después vas a ver como, cuando tienes tus deseos presentes, la vida va tomando ciertos rumbos que te van acercando a tu esencia.

Sin embargo, un deseo es muy distinto de un objetivo. Por eso es importante, finalmente, conversar con tu profesor al respecto. Pueden sentarse a principios del año escolar y conversar al respecto. Cada profesor tendrá su propio enfoque y te guiará a establecer objetivos claros acordes a tu nivel y a su estilo de enseñanza, y también te puede ayudar a diseñar un plan para lograr esos objetivos. Puedes pedirle también que hagan un seguimiento de los mismos cada cierto tiempo: cada mes, cada tres meses y anualmente. Así tus deseos se pueden convertir en objetivos medibles, específicos y alcanzables.

Presta atención a tus sensaciones físicas al tocar

No sé si has experimentado esa sensación de que se te olvida respirar mientras tocas (esto lo digo como violinista, perdón a los cantantes y a los instrumentistas de viento). Muchas veces no tenemos ni idea de que está pasando con nuestro cuerpo mientras tocamos. Y normal, sobre todo como violinista, sigue impresionándome la cantidad de detalle en la técnica instrumental y cómo muchas veces mover un dedo de un milímetro a otro o poner un poco más de peso en un dedo que en otro ya produce un resultado diferente.

Tocar un instrumento requiere de muchísima precisión y de la capacidad de manejar muchas tareas distintas a la vez, capacidad que se va ejercitando con años de práctica. Sin embargo, todo esto lleva a que nos olvidemos del resto del cuerpo: de nuestra respiración, de nuestros pies, piernas y abdomen y de la sensación que tenemos en los músculos de la cara, cuello y hombros, etc.

¿Por qué esto es importante cuándo tocamos y cuándo estudiamos?

Prestar atención a nuestras sensaciones físicas al tocar te puede ayudar a:

  1. Sentirte más enraizada cuándo tocas, sobre todo si prestas atención a los pies, las piernas y el abdomen, esto es particularmente útil sobre todo cuándo tocamos en público ya que esa sensación de «enraizamiento», te puede ayudar a sentirte más en control.
  2. A evitar lesiones, ya que puedes detectar cuándo sientes incomodidad, dolor o tensión y tratar de corregir tu postura para aliviar esas sensaciones.
  3. A tocar más relajada, sobre todo si conectas con tu respiración y tratas de incluirla como parte de lo que tocas.
  4. A mejorar tu sonido. En mi caso, como violinista, la relajación es muy importante para proyectar mejor el sonido del instrumento.
  5. Y a incluir elementos de movimiento en las interpretaciones lo cual puede enfatizar mejor las decisiones de interpretación.

Estas son algunas cosas que puedes hacer, mientras estudias, para incrementar la consciencia de tu propio cuerpo:

  1. Puedes respirar de manera consciente mientras tocas ciertas cosas, en el caso del violín, se pueden hacer incluso ejercicios muy simples como tocar notas largas en cuerdas al aire mientras nos enfocamos en nuestra respiración.
  2. Probar con mover ciertas partes del cuerpo, por ejemplo, hacer rotaciones con el cuello, al mismo tiempo que tocamos.
  3. Sentir la sensación de gravedad mientras tocamos y como el peso de nuestro cuerpo e instrumentos va hacia abajo y sentir que sucede con nuestros pies, rodillas, piernas y abdomen cuándo nos centramos en esa sensación. Si tocamos de pie es importante que las rodillas no estén tensas, lo ideal es que estén relajadas y fléxibles.
  4. Podemos experimentar con el movimiento mientras tocamos: hacer movimientos más grandes o más pequeños y reflexionar sobre como nos sentimos al respecto.

Puedes probar hacer estos ejercicios y llevar un registro de como te sientes al respecto. En mi experiencia, esto es algo muy potente que termina influyendo mucho sobre todo en mis interpretaciones y en mi sonido. Mientras más intento encontrar un estado de relajación profundo al tocar, siento más facilidad técnica y proyecto muchísimo mejor el sonido en situaciones de interpretación que son un poco incómodas. Es muy interesante.

Y esto es todo por ahora. Nos vemos en el próximo post, que es el último post de la serie, en el que te doy mis reflexiones finales y te comparto un montón de recursos gratuitos que te pueden ayudar a profundizar en estas temáticas.

💛Conectemos💛

Cuéntame, ¿Qué estás tocando ahora? ¿Tienes objetivos con tu instrumento? ¿Te has fijado ya en tus sensaciones físicas al tocar?
Te leo en los comentarios y en mis redes sociales.

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En el próximo post: El equilibrio, conversaciones con colegas, reflexiones finales y recursos gratuitos.

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